domingo, 20 de julio de 2008

Mundo Esquizofrénico I

Desde hace algo más de tres años, al entrar en la fábrica en la que trabajo, me encuentro de frente con un gran cartel azul en el que pone en letras blancas: sin calidad no hay futuro, orden + limpieza = calidad. Lo primero que a uno le transmite un mensaje así es la necesidad de ser pulcro y cabal en el puesto de trabajo. En el fondo, no es más que una llamada a la disciplina empresarial a la que deben someterse los operarios. Según nos dicen, hacer un trabajo de calidad es necesario para asegurar el futuro (especialmente el futuro laboral del empleado). Producir correctamente, en cantidad y calidad, obedecer sin rechistar y no salirse de la pauta marcada son, por tanto, las aptitudes que se esperan del operario dentro de la empresa. Resulta un tanto paradójico que, al salir de la fábrica ocho horas después, me cruce con una docena de vallas publicitarias que me incitan a olvidarme de esa disciplina y a comprar de manera compulsiva e irracional, el nuevo Seat Ibiza, el pack PS3 con Sony Bravia o una semana en Marruecos (todo incluido) con Viajes Marsans. De hecho, algunas empresas han hecho negocio de esta filosofía de vida inspirada en el carpe diem consumista. Un ejemplo de ello lo encuentro unos metros más adelante en una de las vallas publicitarias en la que Cofidis me asegura que puede darme hasta 3000 euros en 24 horas, con solo hacer una llamada. Increíble pero cierto. Puedo consumir aquí y ahora, sin esperar a las pagas extraordinarias de diciembre y junio y sin hacer demasiadas cábalas sobre mi economía doméstica. No obstante, cuando vuelva al trabajo tras mis idílicas vacaciones en Marrakech, me encontraré de nuevo con el odioso cartel azul en la pared y, tras él, con la dura disciplina laboral, a la que deberé someterme si quiero devolver el crédito express (y su alto interés) antes de que las vallas publicitarias surtan efecto y me vea, de nuevo, arrastrado por la fiebre consumista.
Disciplina laboral y anarquía del consumo conforman solo una de las múltiples contradicciones de este mundo esquizofrénico. Un mundo en el que ya no somos capaces de distinguir la cínica realidad de los poderosos de la ilusión óptica que han creado para mantenernos sometidos.

2 comentarios:

butaca23 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Toni dijo...

joder, tío, ya me podías haber avisado de que has vuelto a escribir.

guay!!!

ayuda a que uno se evada un poco, no? y a expresarse, claro.

vaya tela con tu mes, paciencia!

podrás venir por aquí o qué? almu creo que viene el 6. aquí os espero.

y práctica el inglés que no sé cómo será en suecia, pero aquí es muy difícil. aquí hablan londonish.

un abrazako, tío.